los mercaderes de la seda, producida en la vega de Granada, la depositaban en las alhóndigas. Seda cruda, dispuesta a ser introducida en la Europa medieval. Seda a cambio de oro .
Ya no te esperaré más en las esquinas de tus calles favoritas, ya no miraré al teléfono imaginando el sonido de tu voz. al final has llegado al fondo del pozo, al interior de esa gruta del dolor y la desesperación. Ya no me parecen peculiares los momentos en los que desviabas la mirada cuando te hablaba, o aquellos silencios prolongados en eternos segundos en el auricular del teléfono. Pero lo peor no es que desparezcas, como el sueño de un niño pobre. No; lo peor ha sido mi rendición, cuando mis armas levantaron el polvo de un suelo seco y recalentado por el sol del misterio. Mi armadura de bronce, brillante como el oro y labrada por artesanos y artistas, quedó inutilizada por el hierro de la indiferencia. Eso ha sido lo peor, rendirme, caer como una ciudad amurallada, poderosa y segura de si misma, tras el asedio hecho por un rey que no tenía nada que perder. Y ...
Era todo tan mestizo, tan occidental, pero a la vez con la magia de estar en un mundo diferente; en una cultura milenaria donde la mezcla de lo oriental con la modernidad propia de nuestras vidas había engendrado un lugar único en la tierra. un lugar donde vivías dos tipos de días, según si era de noche o de día. Te despertarás con la imagen de gaviotas surcando un intenso cielo azul, batiendo sus alas sobre los minaretes de las mezquitas. Esta postal acompañada por un intenso y amargo café, acompañado de una tortilla con tomate fresco troceado y un yogurt con nueces endulzado con miel. De día el calor te hará sudar. Te dejará húmeda tu cabeza y los mojados, cortos y lisos, cabellos traseros dejarán caer las gotas que descenderán por tu cuello hasta ser absorbidos por el algodón de tu camisa blanca o amarilla. Olerás el pan tostado y el té recién hecho al pasar por las calles abarrotadas de turistas, vestidos como turistas, haciendo cosas de turistas. Bermudas, gorras, gafas de s...
Comentarios