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AMAR A UN HIJO

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         Quiero que sepas que el tiempo pasa, esto ya lo sabes, pero es necesario que seas consciente de ello. Que el tiempo se desliza como las gotas de lluvia en los vidrios del alma, arrastrando las minúsculas partículas del dolor y la desesperanza.  Algún día sabrás que el dolor deja unas cicatrices invisibles en el espíritu que te acompañan de por vida y que las sientes cuando acaricias las emociones internas  de tu existencia.          La perspectiva que me han dado los años ha sido muy rica, porque he sabido elevarme por encima de los vastos campos de la soledad y del abandono. El erial de aquellos momentos perdidos me enseñaron muchas cosas, igual que un anacoreta retirado en el desierto antiguo  de las tierras turcas, me encontré con un ángel que ha sabido guiar mis pasos, apareciéndose de modo imprevisible y llenando de belleza el aire en el que vivo sumergido. Pero si algo he aprendido es a amar, porque el amor...

AMAR AL PADRE

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Quizá pasar una temporada con alguien al que no has abrazado una larga larga larga temporada, te haga reflexionar sobre él.Y más si esa persona es tu padre. La paternidad es una religión extraña. Quizá la más profunda, donde cada uno tiene sus propios dogmas y comulga con ellos a su manera. Los hay que aman al padre, otros que pasan de él. Los hay que acuden a él en las situaciones más extremas, o a los que simplemente les sale amarle sin pedir nada a cambio. Como veis, se trata de la religión más antigua del mundo. Este royo de padres e hijos nunca ha sido un plato fácil para mí. Digamos que no ha sido un simple yogur desnatado, donde abres la tapa y le empiezas a echar más mierdas de las que ya contiene. No, para mí el padre de mi religión ha sido como un buen pescado, donde te peleas por sacar la mejor de las carnes y, a pesar de pincharte una y otra vez con espinas vuelves a encontrarte con el tenedor clavado en su cuerpo. Podría haber sido fácil. Por seguir con la analogía po...

EL PRÍNCIPE

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A la hora de escribir cada uno tiene una voz interior que le dicta aquello que quiere reflejar en el papel o la pantalla. A veces esa voz viene directamente desde sentimientos superficiales, como sensaciones ocasionadas por el roce de nuestro cuerpo con la naturaleza, con el aire o con el agua. Otras veces te habla desde la ira, chillándote párrafos llenos de puntos, comas, y signos de exclamación con los que mostrar tu desencanto con aquello que no crees justo. Con aquello que te pone de malas y no puedes evitar expresarte. Dicho esto sólo me queda decir que a continuación la voz que me habla viene desde el más profundo de los sentimientos ,y que proviene de aquello que a muchos románticos les gusta llamar corazón. De vez en cuando tenemos la suerte de dar con una persona que nos llama la atención. No, no hablo de esa chica con vaqueros ajustados que ves pasar por la acera de enfrente, ni de nadie idealizado. Hablo de aquellos que a la hora de ir conociéndolos nos ocupan un l...

UN BUEN DÍA

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¿Es la sencillez lo que nos hace vivir? Esa pregunta se hacía mientras sus cortos cabellos tocaban la fresca hierba, húmeda aún por el rocío de la mañana. Quizás fuese la tranquilidad que supone el estar tumbado bajo el infinito universo, cuando a tu lado no hay más que la inmensa pradera que sustituye al hormiguero que supone una ciudad de aquellos días. El instinto más apaciguador le había llevado hasta a aquel lugar; y simplemente para respirar, llenar sus pulmones y dejar salir el aire de una forma tan especial que nunca más se podría volver a ver la forma en que sus labios dejaban escapar toda aquella vida caliente. Ante el vuelo de los insectos y de los pequeños mirlos se dejó cerrar los ojos para descansar de aquella intensa luz blanca que le tostaba la piel con suavidad. Lo que se abrieron fueron sus sensaciones, aún adaptándose a la nueva inmensidad en la que se encontraba. Se atrevió a zambullirse en ellas y se imaginó un día, un buen día. Comenzaría con una tranquila ma...

EL CAMINO

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         Me gusta emprender el camino, comenzar a navegar entre los sueños  incrustados en la graba del suelo, en los guijarros secos y pulidos por millones de años. Me gusta sentirme acariciado por la luz que se filtra a través de las hierbas que nacen inocentes en los márgenes de la carretera.          Y cuando alzo la mirada el cielo se enciende, se convierte en una bóveda, en la palma ahuecada de un ser invisible y misterioso, sintiendo el amor que la vida aun está por darme.           En esos pasos no pienso mirar hacia a tras, no quiero recordar la luz pasada a mis espaldas, porque vivir es sentir la eterna novedad, el relato sin fin de los ojos transparentes de la existencia.          Y las aguas que inundaron los espacios, no pudieron acabar con ellos, porque el gris de la desesperanza se ha vuelto verde, oro...

CIUDAD MÁGICA

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Era todo tan mestizo, tan occidental, pero a la vez con la magia de estar en un mundo diferente; en una cultura milenaria donde la mezcla de lo oriental con la modernidad propia de nuestras vidas había engendrado un lugar único en la tierra. un lugar donde vivías dos tipos de días, según si era de noche o de día. Te despertarás con la imagen de gaviotas surcando un intenso cielo azul, batiendo sus alas sobre los minaretes de las mezquitas. Esta postal acompañada por un intenso y amargo café, acompañado de una tortilla con tomate fresco troceado y un yogurt con nueces endulzado con miel. De día el calor te hará sudar. Te dejará húmeda tu cabeza y los mojados, cortos y lisos, cabellos traseros dejarán caer las gotas que descenderán por tu cuello hasta ser absorbidos por el algodón de tu camisa blanca o amarilla. Olerás el pan tostado y el té recién hecho al pasar por las calles abarrotadas de turistas, vestidos como turistas, haciendo cosas de turistas. Bermudas, gorras, gafas de s...

LA TIERRA HÚMEDA

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LA TIERRA HÚMEDA La tierra húmeda, negra y moldeable, se removía y amasaba por el movimiento de larvas, gusanos y escarabajos. Frank escarbó con sus magullados dedos en la fría tierra, de la que hoy forma parte de un fértil bosque abonado por los cadáveres que descansan, bajo las raíces, de esos miles de árboles perennes, que dibujan sus empinadas sombras en el musgo. Sacó una de las larvas más grandes, grisácea y viscosa. Andaba moviéndose entre sus dedos con calma. Nunca es fácil la primera vez, pero cuando has pasado a aceptar que tus días se basarán en sobrevivir, comer gusanos se convierte en algo tan rutinario y sencillo, como el té de las cinco que  tan lejos quedaba ya en sus recuerdos. Aún recordaba el confort que producía ver el humo ascender desde la taza; el calor que reconfortaba al bajar por su garganta la bebida endulzada; y la tranquilidad con la que sus labios se mojaban en la suave y delicada porcelana. Esto le hacía recordar otros labios. Unos más suav...